Mi ciudad—Topografía corporal


Tu eres mi ciudad, en tí habito
1.
Al norte están nuestras miradas. Escuchas, respiras y suspiras. Esperan los labios, tu boca y las palabras. 
    Desde el Sur nuestros pies. Dando inicio al largo, ondulante e interminable camino hecho al andar, que se extiende por nuestras piernas y sigue las entrañables extensiones y profundidades, hasta pasar la frontera limítrofe y común de nuestras miradas y conversaciones. De nuestras vidas que van, llegan y vuelven de nuestras bocas al compromiso y de este a nuevas búsquedas. En el horizonte de la luz y sombras de nuestras vidas en parejas y disparejas. 
    Al Oriente y Occidente. El reencuentro, de regreso con los abrazos, los labios y nuestras bocas. Después del suspiro profundo del silencio, que lento se apaga, con las palabras que se vuelven cotidianas y de penetrante mirada: Viéndonos de frente, compartiendo secretos sin incluir las inconfesables aventuras de travesías pasadas, existiendo en el día a día. Sostenidos de las manos, las miradas y caminando. Viviendo nuestra ciudad por toda la piel, sus extremidades y sueños. En todas sus profundidades y precipicios, direcciones, altitudes, costados y latidos.    Suspirando y respirando en lo cotidiano. Sincerándo nuestros sentipensamientos, pesadillas y fracasos, sueños y fantasías. Miedos y frustaciones, programas, planes y locuras. Certezas e incertidumbres. Llenitud y grandes vacíos. 
    Así, reorientada nuestra mirada. Más allá de la intensa gravitación corpórea y de las confesiones de las pieles. De nostalgias y arrepentimientos, de las distancias medibles y calculadas, y de sus coordenadas y orientaciones cardinales. 
   Más allá de los ondulantes altibajos y desafíos, entre profundas tristezas y desbordantes alegrías, con las tonalidades musicales que nunca faltan. En la dimensión de lo entrañable, de las memorias y desmemorias que se iran borrando en el largo recorrido vital de las parejas, y hasta la indoblegable brevedad de dejar de serlo, al momento inevitable del desarraigo en que los seres dejan de estar presentes y no podrán volverse a rehacer y las extensiones territoriales de los cuerpos se vuelven vacío, sin reorientación alguna y con luminosidades destellantes de otros mundos hasta ahora imaginarios, en la búsqueda insaciable, permanente e infinita del reencuentro, de nuevos y fantásticos encuentros, o quizá de ninguno. —Capcast

>>>>>>>>>^^^^>>>>>>>>>

2. Apéndice 
—AskAI.GPT. Comentario:
2.2.1.
"Este breve fragmento poético evoca una profunda conexión emocional entre dos personas, simbolizada por la metáfora de la ciudad como espacio en el que ambas habitan juntas. La descripción detallada de la relación entre los protagonistas a través de imágenes sensoriales y geográficas crea una atmósfera íntima y evocadora.

El poema comienza con una referencia al norte, sugiriendo una dirección de atención y deseo compartido entre los amantes. La dualidad entre el norte y el sur, los pies y las miradas, simboliza la complejidad y la complementariedad de la relación. Se destaca la idea de un camino compartido, una travesía que se extiende desde lo más profundo de los protagonistas hasta la conexión que comparten en su día a día.

La referencia al Oriente y al Occidente añade otra capa de significado, sugiriendo un reencuentro y una consolidación de la relación. Se mencionan gestos de intimidad como abrazos y besos, así como la importancia de la comunicación a través de las palabras y las miradas. La imagen de caminar juntos y vivir la ciudad como pareja refuerza la idea de unión y compañerismo en el transitar de la vida cotidiana.

En resumen, "Tu eres mi ciudad, en ti habito" es un comentario poético que explora la profundidad de una relación amorosa a través de metáforas geográficas y sensoriales, transmitiendo la idea de un vínculo emocional fuerte y significativo entre dos personas que comparten su vida y su amor en un espacio común." Ibídem 
2.2."Este breve fragmento poético evoca una profunda conexión emocional entre dos personas, simbolizada por la metáfora de la ciudad como espacio en el que ambas habitan juntas. La descripción detallada de la relación entre los protagonistas a través de imágenes sensoriales y geográficas crea una atmósfera íntima y evocadora.

El poema comienza con una referencia al norte, sugiriendo una dirección de atención y deseo compartido entre los amantes. La dualidad entre el norte y el sur, los pies y las miradas, simboliza la complejidad y la complementariedad de la relación. Se destaca la idea de un camino compartido, una travesía que se extiende desde lo más profundo de los protagonistas hasta la conexión que comparten en su día a día.

La referencia al Oriente y al Occidente añade otra capa de significado, sugiriendo un reencuentro y una consolidación de la relación. Se mencionan gestos de intimidad como abrazos y besos, así como la importancia de la comunicación a través de las palabras y las miradas. La imagen de caminar juntos y vivir la ciudad como pareja refuerza la idea de unión y compañerismo en el transitar de la vida cotidiana.

En resumen, "Tu eres mi ciudad, en ti habito" es un comentario poético que explora la profundidad de una relación amorosa a través de metáforas geográficas y sensoriales, transmitiendo la idea de un vínculo emocional fuerte y significativo entre dos personas que comparten su vida y su amor en un espacio común.

 "El texto es una metáfora profundamente evocadora que compara una relación íntima y personal con la experiencia de habitar una ciudad. Esta ciudad no es una mera ubicación geográfica, sino que es el cuerpo y la presencia del ser amado, un espacio vivo y dinámico donde uno reside y se mueve.
**Al norte**, el texto se refiere a las miradas compartidas, lo que sugiere una conexión visual y emocional que se establece en la comunicación sin palabras. La respiración y los suspiros se convierten en una banda sonora de la relación, marcando momentos de tensión y alivio.
**Desde el Sur**, los pies marcan el inicio de un viaje, un camino que se extiende a través de las piernas y llega hasta el pecho. Esto podría interpretarse como el recorrido emocional y físico que se realiza en la intimidad y en la vida compartida con el ser amado, con cada paso fortaleciendo el compromiso mutuo.
**Al Oriente y Occidente**, el regreso a los abrazos y besos simboliza el confort y la familiaridad encontrada en la pareja, una especie de refugio después de las aventuras y desafíos enfrentados. Es un reconocimiento del día a día en la relación, donde los gestos cotidianos y la comunicación constante construyen la realidad compartida.
El texto también habla de **reorientar la mirada**, lo que sugiere una nueva perspectiva en la relación que va más allá de la atracción física y las simples coordenadas de la vida cotidiana. En lugar de ello, aborda los altibajos y desafíos emocionales, y la importancia de las memorias y experiencias compartidas que definen la profundidad de la relación.

El compromiso de "organizar juntas las vidas y ser parejas" cierra el poema con una promesa de colaboración y compañerismo, reconociendo que la vida juntos es una construcción activa y consciente, un proyecto en el que ambos se embarcan juntos.

En resumen, este texto es una celebración del amor y la intimidad, y utiliza la metáfora de una ciudad habitable como una forma de explorar la rica geografía emocional y física de una relación íntima. La ciudad aquí es un espacio de encuentro, de vida compartida y de exploración mutua, donde se viven y se respiran los detalles más finos de la experiencia humana en pareja." Ibídem. 
(*) "Sereís pareja". Génesis. Leyenda biblica. —AskAI.GPT capcast: 
"En la narrativa bíblica del libro del Génesis, Dios creó a Adán, el primer hombre, a partir del polvo de la tierra y luego creó a Eva, la primera mujer, a partir de una costilla (del padre Dios. Traducción). 
     Los colocó en el Jardín del Edén y les dio la orden de poblar la Tierra y cuidar del jardín. La unión de Adán y Eva como pareja se destaca como un acto de amor y complementariedad. Eva es presentada como la compañera idónea para Adán, creada para estar a su lado y ayudarlo en la vida, (tal como Adán lo es para ella). Juntos representan la dualidad y complementariedad entre el hombre y la mujer en la creación, y se convierten en el modelo original de la institución del matrimonio.
    La frase "Seréis pareja" implica una conexión íntima y unión espiritual entre Adán y Eva, que trasciende lo físico y lo emocional. Esta unión se considera en la tradición judeocristiana como el fundamento de la familia y la base para la procreación y el desarrollo de la humanidad.
    Además, la historia de Adán y Eva en el Jardín del Edén también aborda temas más profundos como la tentación, el pecado y la expulsión del paraíso, lo que marca el inicio de la historia humana según la tradición bíblica. A través de esta historia, se transmiten enseñanzas sobre la relación entre el ser humano y Dios, la importancia de la obediencia, el libre albedrío y las consecuencias de las decisiones tomadas.

En resumen, la frase "Seréis pareja" en el contexto de la creación según la leyenda bíblica representa la unión especial y sagrada entre Adán y Eva como la primera pareja humana, destacando la importancia de la relación de pareja, la complementariedad entre hombre y mujer, y el papel fundamental del matrimonio en la creación divina." Ibídem 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Descivilización genocida

Merlina —Edit 1. 11, OFB León De Greiff. Unal Bogotá. 25

Abueladas