El funeral T32RbEe
El se fue para siempre y quiso que no lo supiera nadie diferente a su familia. Su decisión era no llamar y no constestarle a nadie. Se volvería un relato. La velación era de un día para otro y las exequias incluían una misa que no correspondía a sus tradiciones, pues era un ateo irremediable. El día de la velación estaban todos sus familiares y amistades mas cercanas, a excepción de la hija que vivía en el extranjero, quien no había podido programar el viaje, y se comunicaba por video cámara con su hermana vía WhatsApp. Las palabras debían ser breves y sinceras, no había espacio para zalamerías. Se sabía que la mejor manifestación de condolencias era un fuerte abrazo. Había preparado a cada uno para que no se desatara un drama ni un desconsuelo interminable. A la distancia se escuchaban las campanas de la iglesia y una que otra oracion furtiva se alcanzaba a susurrar en uno que otro doliente. Los rostros y las miradas eran las propias de estos rituales, unas tristes y otr...