La occisa
La occisa Los parientes de la occisa le habían anunciado venganza por el crimen y se lo hicieron saber por la web y el WhatsApp. Toda la confianza que le habían depositado al consentir el matrimonio con ella, siendo tan joven, había quedado irremediablemente perdida y transformada en sed de venganza. Sabía qué eso de dejarlo en manos de la injusticia ordinaria no tenía sentido; era la impunidad asegurada. Desde el día de la amenaza comenzó para él la cuenta regresiva. Empezó a vivir en vilo , y la amenaza se le volvió un asunto de todos los días. Esperaba lo peor y que lo mataran. Por donde caminaba todo era motivo de preocupación; en cualquier parte podían ultimarlo. Cualquier persona le parecía sospechosa. Sabía que contrataban a profesionales especializados en el crimen , muchos de ellos sicarios con "formación superior" en las cárceles de alta seguridad. Nunca pensó que sus excesos eróticos consentidos lo llevaran a tal extremo: a cometer un homicidi...