T15. Crímen. EE—RV
Los parientes de la occisa le habían anunciado venganza por el crimen. Toda la confianza que le habían depositado al consentir el matrimonio con ella siendo tan joven, había quedado irremediablemente perdida y transformada en sed de venganza. Sabía qué eso de dejarlo en manos de la injusticia ordinaria no tenía sentido; era la impunidad asegurada. Y que el crimen no puede perdonarse. Desde el día de la amenaza comenzó para él la cuenta regresiva. Empezó a vivir en vilo , y la amenaza se le volvió un asunto de todos los días. Esperaba lo peor y que lo mataran; en cualquier parte podían ultimarlo. Cualquier persona le parecía sospechosa. Sabía que contrataban a profesionales especializados en el crimen , muchos de ellos sicarios con "formación superior" en las cárceles de alta seguridad, que son las universidades del crimen en todas sus modalidades. Tenía que ser muy cauteloso y no dar papaya. En efecto, los familiares de la occisa contrataron una band...