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Lo vamos viendo. T13.EE

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Pasaron varios días después de la posible desaparición voluntaria de su exmarido en el barco crucero. Fue cuando decidió olvídarlo del todo, por completo. Era tanto su hastío por unas relaciones indignas, en las que no se respetó la diversidad de aceptar al otro, la intimidad de sus encuentros amorosos, la integridad del cuerpo y la libertad de sus pensamientos, que hasta el honor de la persona lo tenia en entredicho y dudoso. Recordó que esa última vez la amenazó con desaparecerse, pero como tantas veces quedaba en amenazas incumplidas. No pudo creerle. Sus reflexiones las hacia al caminar desde su apartamento hasta el parque. Atravesaba la avenida por el puente peatonal y un par de calles, pasando a las instalaciones de la universidad en la que había estudiado con el viejo amor que enseñaba humanidades y la había acompañado en el crucero. —Tu  invitación a caminar por el parque para que conversemos de lo nuestro, me ha parecido lo propio. —Que alegria de verte Esper...

Un viaje en crucero

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El viaje en el crucero se podía ir al traste; había fuertes huracanes fuera de temporada, propios de estos tiempos del clima impredecible. Hasta que no se aplacaran, no habría modo de embarcarse. —Lo mejor es que aplacemos el viaje y nuestros planes—le dijo él—. Todavía tenía dudas de hacer lo que habían acordado, lo haría a regañadientes. —No, téngalo por seguro que ya desaparecerán; así ha venido sucediendo y la pasaremos bien, cada uno por su lado—le contestó ella— reafirmando lo que se habían propuesto. —Está bien, viajaremos por el mar, la suerte está echada, al final nos separaremos—le contestó él a regañadientes—. El hecho es que llegaron al puerto turístico de la terminal marítima de transporte  y ahí hicieron una larga fila que conducía por barandas metálicas al despacho portuario de la aduana. En la fila, él o bservó una mujer trigueña de ojos claros que le recordaba un viejo amor. Su compañera, al notarlo le solicitó con sorna que le ofreciera ayuda con ...

Puntos cardinales—T12 EEM

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Puntos cardinales Su recuerdo sensorial y corporal de iniciación, fue gateando en un zaguán largo y con  paredes blancas, que llegaban hasta la puerta de la entrada de la casa. El gateo, para  alzar la vista a las dos palmeras que se entrecruzaban, haciendo un bello enjambre al interior de la falda de quien estaba encargada de su cuidado cómplice.        Era un entretejido que le llamaba mucho la atención y que repetía con alguna frecuencia hasta su juventud. Le quedó grabado sin saberlo, se alzó a caminar y seguir con una parte de su cuerpo que empezaba a ergirse  independiente de su voluntad, le generó emociones desconocidas e intensas, que lo hacían buscar otras palmeras y descubrir en las colinas que se extendian en un bello montículo en sus piernas, las depositarias del regazo, venidas desde las miradas intensas y el  cabello alborotado.      En la exploración de su juventud pasó del paisaje y las emociones nat...

Aventura

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Aventura    La noche anterior tuvo desvelo. No podia dormirse al pensar que al amanecer saldría a viajar en globo, lleno de miedo.  Sabía que una aventura que se debe tener en la vida es la de navegar en globo, venciendo el miedo y atreverse a vivir la fantasía. Era todo un reto. Guiado por el fuego dinamizador del vuelo, "hacia donde la corriente del aire quiera"; estando con miedo volverse contemplativo era todo un reto.   La noticia reciente del accidente mortal de un globo por fallas meteorológicas de una borrasca tempestuosa lo había perturbado—Esta vez no fue por una combustión de fuego, una colisión con línea de alta tensión atravesada, unas caídas abruptas por fallas técnicas, o meteorológicas por tempestades y borrascas; el naufragio al estar cruzando el mar a la deriva, con las salidas abruptas de la cesta. Circunstancias que estudió y recordaba en crónicas y narrativas. Era de esperarse, le aumentaba sus temores, cualquier movimiento extraño y ...

La promesa del reencuentro

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La promesa del reencuentro Su padre le dijo, un mes después de haber ido a visitarla: —Mijo, debes volver a viajar a ver a tu madre porque está muy enferma.—No pudo explicarle más ni decirle la verdad. En aquel mes anterior, la emoción del encuentro del hijo con su madre había sido grande. Él, dijo justificándose: —A mi temprana edad, apenas distinguía los signos de vida que ella aún conservaba. Los de la muerte, no los podía imaginar que se le llegarían a presentar—A los cuarenta y pico de años de ella, creyó que la hinchazón y el color amarillo de su cuerpo eran pasajeros y curables.     Para ese viaje repentino, le llevaría un ramo de rosas rojas y de margaritas amarillas, que cultivaba en el jardín de su casa. Las tenía vistas en el cuadro de pintura que le regaló a su querida amiga, quien era experta en la simbología de las flores, los colores y los afectos. Pensó, atendiendo la recomendación de su amiga, que ofrendarle las f...

La occisa

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La occisa Los parientes de la occisa le habían anunciado venganza por el crimen y se lo hicieron saber por la web y el WhatsApp. Toda la confianza que le habían depositado, al consentir el matrimonio con ella siendo tan joven, había quedado irremediablemente perdida y transformada en sed de venganza. Sabía qué eso de dejarlo en manos de la injusticia ordinaria no tenía sentido; era la impunidad asegurada. Desde el día de la amenaza comenzó para él la cuenta regresiva. Empezó a vivir en vilo , y la amenaza se le volvió un asunto de todos los días. Esperaba lo peor y que lo mataran. Por donde caminaba todo era motivo de preocupación; en cualquier parte podían ultimarlo. Cualquier persona le parecía sospechosa. Sabía que contrataban a profesionales especializados en el crimen , muchos de ellos sicarios con "formación superior" en las cárceles de alta seguridad, que son las universidades del crimen en todas sus modalidades. Nunca pensó que sus excesos eróti...

Mínimo vital

"Los conceptos de derechos sociales fundamentales y minimo vital. Se constatan en la fundamentación analítica y consecuencialista  que defiende el profesor Rodolfo Arango, en su obra Derechos sociales fundamentales, quien demostró en su  “excepcional trabajo analítico” -así calificado en el prólogo de su libro  por el profesor Robert Alexi- que los derechos sociales  son derechos fundamentales, dado “su alto grado de importancia” en la justicia compensatoria, en especial el mínimo vital  en situaciones de urgencia, según las posibilidades fácticas  y jurídicas del Estado y la sociedad.    Su fundamentación de principios radica en la dignidad humana,  la igualdad y el Estado social en vincularidad con los derechos fundamentales  al libre desarrollo de la personalidad, a la vida y a la inalterabilidad corporal, de lo cual infiere su fundamentalidad y autonomía". Derechos fundamentales a medias e integralidad de derechos. Carlos Perdomo Ca...