El adelantado. T34. RBEE
El adelantado
Insistió mucho de pequeño, quería ser grande desde su infancia. De pequeño solo se relacionaba con gente grande. En su persistencia averiguó en los cuentos y las noticias de ciencia ficción que habían inventado una máquina del tiempo para vivir adelantado. En ella podía transportarse al futuro o regresar al pasado. Se interesó solamente en el futuro. Solo bastaba que estuviera decidido y no tuviera ningún tipo de arrepentimiento. Ingresado a la máquina y sostenido su proceso no habría vuelta atrás. Quedaría sometido a la modificación de su vida en el tiempo y no podía regresar a su pasado ni al presente.
Asi fue que asumida la máquina del tiempo que lo traía del pasado. Había saltado el presente y solo le posibilitaba vivir en el futuro sin regreso. Sin manera de recuperar su verdadero tiempo presente. Que hoy hubo un terremoto, el estaba en los momentos de reconstrucción de las obras.
Insistió mucho de pequeño, quería ser grande desde su infancia. De pequeño solo se relacionaba con gente grande. En su persistencia averiguó en los cuentos y las noticias de ciencia ficción que habían inventado una máquina del tiempo para vivir adelantado. En ella podía transportarse al futuro o regresar al pasado. Se interesó solamente en el futuro. Solo bastaba que estuviera decidido y no tuviera ningún tipo de arrepentimiento. Ingresado a la máquina y sostenido su proceso no habría vuelta atrás. Quedaría sometido a la modificación de su vida en el tiempo y no podía regresar a su pasado ni al presente.
Asi fue que asumida la máquina del tiempo que lo traía del pasado. Había saltado el presente y solo le posibilitaba vivir en el futuro sin regreso. Sin manera de recuperar su verdadero tiempo presente. Que hoy hubo un terremoto, el estaba en los momentos de reconstrucción de las obras.
Que hoy habían reconstruido algunas edificaciones, el ya estaba exhibiendo la entrega de una de ellas. En sus estudios e investigaciones, las preguntas las conocía con mucha anticipación y las respuestas las tenia resueltas sin adulterar ningún hecho ni dato.
En sus cumpleaños, siempre celebraba los del año siguiente. Sus relaciones las conocía en sus separaciones, el matrimonio lo vivía como divorciado. Sus hijos al nacer, los conocía adultos y a la nieteria mayor. Cuando compraba la lotería de la vida, sabia cuál era el número de la suerte, iba a reclamar el premio y ya había expirado el término. Era tanto su desconcierto, que se murió, y ya estaba disuelto en polvo crematorio. Su vida estaba completamente trastornada, iba algún sitio y resulta que ya estaba de regreso. Buscó por todas partes recuperar el presente, pero lo tenía irremediablemente perdido en el futuro. Era muy adelantado, había dejado de existir, solo era futuro.
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